Mi despedida de Magnific (antes Freepik)
Una carta abierta, tremendamente humana, sobre mis tres años en Magnific: lo que construimos, lo que costó y por qué me despido.
Lo que vas a leer no es IA, sino una reflexión tremendamente humana, hecha por un humano que escribe como humano. Por favor, respira, sé paciente y tómate tu tiempo. Tampoco es una carta de odio, así que si lo que buscas es morbo, estás en el sitio equivocado.
# El contexto de la empresa cuando empecé
Los que me conocen, saben que me gusta aprender de todo y no me guardo el conocimiento, sino que lo divulgo. No me entiendas mal, pero creo que hay muchas cosas que mercantilizar, y también creo que el conocimiento no es una de ellas. Justo por eso llevo muchísimos años enseñando a otros en el trabajo, publicando código libre, o incluso en mi canal de Youtube.
Si has seguido mi trayectoria en la plataforma roja, habrás visto que me he esforzado mucho para que los vídeos tengan diagramas y animaciones gráficas en las que apoyo el vídeo para mejorar las explicaciones. También te habrás fijado en que están llenas de recursos gráficos muy bonitos, como iconos. Así es como conocí a Freepik: pasaba horas nadando entre su contenido para que mis vídeos fueran de mejor calidad. Tener un canal de Youtube técnico con contenido de verdad y calidad es complicado, pero es un poquito más sencillo gracias a Freepik (ahora Magnific).
En 2023 trabajaba en DocPlanner y llevaba tiempo utilizando material de Freepik para mis vídeos. Vi una oferta de SRE y me encantó la idea de trabajar en un producto que yo mismo utilizaba. Me abrieron las puertas en el equipo y me acogieron todos con mucho cariño.
El comienzo fue muy complicado porque acababan de mudarse de proveedor cloud, la empresa era más joven y estaba creciendo impresionantemente rápido, así que había un montón de ideas geniales (en serio, muchas), pero implementadas con algo de prisa.
En ese momento el equipo estaba creciendo porque había muchos frentes por cerrar y otros por abordar: el buscador se caía varias veces por día, el sistema de pipelines no estaba optimizado, había gente concreta para tocar herramientas concretas, faltaba toda la capa de homogenización que te estás imaginando, etc.
Lo fácil en redes hoy en día es criticarlo todo, pero te pido que lo pongas en perspectiva y recuerdes que es una empresa que ha apostado por su cantera, crecido en España y que acababa de mudarse de cloud, así que controla esa inercia de pensamiento y sigue leyendo.
# Mis primeras misiones en el equipo
Cuando llegas con algo de conocimiento y experiencia a una empresa que está en ese momento concreto, tienes dos misiones: una humana, y una técnica.
La misión técnica consiste en estabilizar inicialmente todo lo que provoca ruido insano para luego poder homogeneizar, y ya después, poner las herramientas que faltan para que todo el equipo pueda trabajar cómodamente. Hablamos de una empresa con muchísimo tráfico, así que todo lo que hagas tiene que estar bien hecho de verdad. Esta es la parte fácil como ingeniero, porque sólo depende de tu conocimiento y de cuánto tiempo estés dispuesto a meterle en esa lucha contra reloj.
También existe una misión humana y es mucho más compleja que la técnica. El equipo tiene que aprender a hacer varias cosas de forma activa: mantenerse al día, esparcir el conocimiento, y guiar a los juniors en su evolución.
Todo esto lo logramos, y hablo en plural porque hay mucha gente involucrada: gente que te da la confianza y la libertad para hacerlo, gente que pone las manos contigo, incluso gente que te ve reventado y te trae un café sorpresa. Después de año y medio muy duro, conseguimos que la nave espacial se pudiera pilotar tan cómodamente como un avión comercial moderno y que el equipo entero fuera más feliz.
# Y llegó la IA
Creo que no te estoy descubriendo el fuego si te digo que desde hace unos años estamos inmersos en un mundo con IA. Va evolucionando, pero ya maneja con cierta soltura algunos tipos de tareas.
Hace unos meses cambiamos el nombre a Magnific. La gente piensa que cambiamos el nombre solamente porque ahora somos empresa de IA, pero tiene que saber que la IA en Freepik empezó mucho antes. Cuando yo llegué, ya había varios productos que funcionaban con IA, como el buscador.
Cuando te hablo de IA, sé que ahora mismo estás pensando solamente en programación asistida o en nuestro producto, porque es lo que ves en redes sociales. El caso es que, a mediados de 2025, a un pequeño grupo de 4 locos entre los que estoy, nos propusieron el reto de investigar cómo podíamos hacer nuestro trabajo más sencillo con IA. El reto nos pareció interesantísimo porque todos teníamos mucha experiencia con infraestructura a escala, éramos programadores y nos pareció divertido ver cuánto de factible era.
Nos sentamos, definimos el alcance del experimento, organizamos los objetivos, las tareas y una reunión a la semana para volcar el conocimiento individual en el grupo. Empezaron a salir cosas, muchas cosas, porque cada uno estaba muy enfocado en demostrar que su parte era viable. Si el experimento caía en algún punto, que cayese por sí mismo y no por falta de esfuerzo.
Hicimos algoritmos para compactación automática de contexto, MCPs con la seguridad incorporada y filtros para no llenar esa ventana de basura; agentes especializados en distintas tareas como Kubernetes, logs, métricas u oncall; comunicación entre distintos agentes, interfaces gráficas, flujos agénticos y mucho más. Durante el proceso, construíamos con la mentalidad de liberar todas las partes para que la gente pudiera aprovechar todo ese avance.
Lo cierto es que dedicamos mucho tiempo, esfuerzo y dinero iterando, y a nivel interno hemos producido todo un ecosistema de herramientas que la mayoría de empresas aún sueña con tener. Hace unos meses, algunos compis de Google nos informaron de que somos la empresa con las herramientas agénticas internas más avanzadas y maduras de Europa, y si te soy sincero, estoy muy orgulloso de ser parte de ese logro.
# Dónde está ahora la empresa
A principios de 2020 todos acabamos encerrados en casa y la industria tech vivió un crecimiento muy fuerte, incrementando muchísimo la cantidad de usuarios e innovaciones. La inercia de esa explosión ha seguido hasta hoy, encadenando una novedad tras otra sin detenerse.
Como sabrás si me has seguido un tiempo, soy un apasionado de la tecnología, no sólo siguiéndola sino desarrollándola también. Así que he seguido esa inercia remando junto a mis compañeros todos los días para que Magnific aportase cada vez más valor a la gente que lo usa.
En lo personal, a veces he estado empujando el producto, y a veces las herramientas internas, pero dejar de empujar no ha sido una opción. Recuerda que cuando la gente empezaba a hablar de agentes, nosotros ya teníamos muchísimo montado en esa línea.
Empujamos tanto, que pasó de ser la número uno de España a estar entre las diez más importantes del mundo entero en IA.
# El precio a pagar
Para conseguir algo como esto, se paga un precio altísimo en varios aspectos.
A Magnific le ha pasado como a otras empresas que crecieron rápido: si contratas mucha gente, en algún momento tienes que adelgazar la compañía. No porque te vaya mal, sino porque una empresa se hace para ganar dinero y las cuentas tienen que cuadrar. El mayor problema es que estamos compitiendo en el mercado con los costes más altos de la historia.
Muchas empresas optan por un despido masivo, pero Magnific es diferente en muchas cosas, y esa es una. A principios de este año se hablaba de la necesidad de hacer despidos, porque había puestos que ya no tenían sentido con la nueva realidad de producto de la empresa, pero en lugar de despedir hicieron un llamamiento voluntario, con unas condiciones muy muy buenas y con el riesgo enorme de fuga de talento que eso supone.
Ahora mismo, quizás, estarás pensando que el riesgo de fuga de talento no es tan grave: con franqueza, te equivocas.
A lo largo de estos años habrás visto que hago vídeos en Youtube, desarrollo software libre, voy a conferencias, hago entradas en mi blog, mentorizo a personas y también empresas. Todo esto lo hago por vocación, porque creo que cada vez existen menos manos amigas para los que recién empiezan. Pero todo esto pasa mientras resuelvo problemas en mi trabajo, porque mi compromiso como ingeniero es la calidad al más alto nivel: no me vale con que funcione, quiero aportar soluciones buenas y elegantes.
En estos tres años me han tenido que monitorizar el corazón, se me han muerto personas muy cercanas y he pasado por quirófano varias veces, y todo eso sin dejar de dar siempre lo máximo. Varios compañeros también han pasado por situaciones muy duras, y honestamente, han tenido que mantenerse en pie para que los demás pudiéramos levantarnos, porque teníamos una misión que cumplir como equipo, como una gran familia.
Por favor, no me entiendas mal, nuestros compis de arriba te piden fuertemente que descanses y están muy comprometidos con el cuidado de la salud mental, pero somos los propios ingenieros los que a veces decidimos dedicar ese poquito más para ser mejores que los competidores, a veces por una cuestión de egolatría.
Así que hay muchísimo talento del bueno que ha pagado un precio emocional altísimo estos años y ha decidido formar parte de ese grupo de voluntarios, entre ellos, un humilde servidor.
En mi caso, no he parado nunca desde hace más de 6 años, y voy a seguir en esta industria que tantas alegrías me ha dado. También me gustaría retomar algunas cosas, como el deporte o mi canal de Youtube, para seguirte aportando contenido en el que de verdad puedas confiar, porque eso no abunda mucho en Internet últimamente. Pero necesito uno o dos meses para respirar y recuperar fuerzas, de verdad.
¡Y por supuesto que seguiré colaborando con Magnific de cuando en cuando! ¿no empecé esta carta diciéndote que era una carta de amor?
